España - El nombre de la operación policial que ha permitido desarticular a la nueva banda de uno de los delincuentes más activos y peligrosos de Barcelona es toda una declaración de principios: Game Over (terminó el juego).Los Mossos d'Esquadra confían en que de una vez por todas Abdelhak Jemeli, de 24 años, pase el suficiente tiempo en prisión que permita la celebración de alguno de los numerosos juicios pendientes que acumula y empiece a cumplir condena.
En estos últimos tres años no ha habido ni un sola operación policial importante en Barcelona vinculada con los robos con fuerza en la que no haya estado implicado Jemeli. Marroquí, con residencia española, y un hermano mayor que también se dedica a la delincuencia, Jemeli, conocido por todos como Alberto, empezó con los hurtos.
TRAGAPERRAS
Tropezó por primera vez con los Mossos, recién aterrizados en la capital catalana, cuando le detuvieron por reventar máquinas tragaperras de bares, a los que accedía de noche, forzando la puerta.
Separado, con una hija, y unos padres ya mayores acostumbrados a las visitas de policías de paisano en su piso del Poblenou, Jemeli tiene la virtud de liderar grupos y de organizar una nueva banda cada vez que abandona la prisión. Faltan dedos de manos y pies para contabilizar las detenciones que suma en los últimos años.
En marzo pasado fue arrestado acusado de protagonizar una oleada de robos con fuerza en estancos. Salió en libertad tras un mes en prisión. Solo cuatro meses antes había sido detenido con ocho kilos de hachís y dos armas de fuego. En esa ocasión estuvo tres meses en prisión.
El pasado abril reorganizó su banda junto a Hossein B. y regresó al robo con fuerza en establecimientos. Domina todas las modalidades: abrelatas --la joyería Roca de la avenida de la Diagonal fue asaltada por este sistema el 28 de abril--, alunizajes --varios establecimientos del Eixample sufrieron su técnica--, o algo tan primario como golpear un aparador. Eran tan activos que llegaron a robar en seis locales en una noche.
CULATAZO A UN ANCIANO
La banda, en la que participan con mayor o menor implicación 13 personas, incrementó la intensidad y violencia de sus acciones. Hasta ahora, habían evitado lesionar a sus víctimas, pero el 16 de mayo asaltaron, encapuchados, el piso de unos ancianos en el paseo de Sant Gervasi. Habían recibido una información sobre la existencia de un cuadro de gran valor, que después abandonaron en un parque tras comprobar que no era el lienzo deseado. Antes golpearon violentamente al anciano con la culata de una pistola. A un estanquero de Castellar del Vallès le rociaron con un spray de defensa en la cara para arrebatarle las llaves de su almacén.
La actividad de la banda empezaba a ser tan peligrosa y arriesgada que los responsables de la DIC (División de Investigación Criminal) decidieron que el grupo de robos del área central de patrimonio asumiera la dirección de la investigación en la que han trabajado --coordinadamente como si se tratara de un mismo grupo-- mossos de las tres áreas de investigación de Barcelona.
Tutelados por el juzgado número tres de Esplugues de Llobregat, los Mossos no dieron el caso por cerrado hasta que no identificaron y detuvieron a todos los miembros. Seis están encarcelados y se les imputan más de 60 hechos en solo dos meses. "Los hemos retirado a tiempo de la calle. Cada día eran más peligrosos", aseguró ayer el subinspector Antoni Mariscal, uno de los responsables de la investigación.
Fuente: elperiodico




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