USA - Hoy, las estrellas desechan giras para instalarse en esa ciudad. Además, los latinos copan su cartelera gracias a las ganancias exorbitantes que ofrece.El maridaje entre Las Vegas y música popular remite a pecado. Fue la ciudad donde un Elvis obeso y decadente remató sus últimas temporadas de fama, y donde Frank Sinatra se adueñó de sus hoteles para pasearse junto al Rat Pack. Pero en los últimos años, el epicentro del neón norteamericano remite a renovada virtud: su enorme cantidad de casinos ha levantado un circuito de espectáculos totalmente aparte de los mercados habituales, y ha servido para que estrellas antes ajenas, como los latinos, copen sus carteleras.
En la nueva vida de la ciudad, Celine Dion puso la primera piedra y demostró que sólo con Las Vegas bastaba. En 2002, el hotel Caesars Palace -dueño de la mejor cartelera de la actualidad- invirtió US$ 95 millones en la construcción de un coliseo destinado exclusivamente al espectáculo diario "A new day" de la canadiense. Un capricho de sus ejecutivos capitalizado en un contrato de US$ 100 millones por tres años.
Pero la jugada fue superada por un capricho mayor: por esos días, Dion tuvo a su primer hijo y le cerró las puertas al proyecto. Pero su mánager y esposo, Rene Angelil, le dijo que era demasiado dinero como para perderlo. No se equivocó: el contrato fue el más millonario pactado por un artista en Las Vegas y se extendió hasta 2007, arrojando ganancias de US$ 400 millones gracias a los 3 millones de espectadores que la aplaudieron.
Los tickets se convirtieron en los más caros de la ciudad y superaban a los de cualquier gira, con precios que iban de US$ 220 a US$ 1.890. Ahí la estrategia fue maestra: las salas de Las Vegas permitían cobrar entradas exorbitantes en recintos que requerían de una inversión mucho menor en montaje escénico, ya que su capacidad es más reducida que la de las grandes arenas o estadios (el Caesars Palace tiene 4.300 butacas). Aunque no da montos, el gerente de espectáculo del Casino de Viña del Mar, Eduardo Sboccia, confirma que el trabajo técnico da ventajas: "Cada artista trae su montaje, pero la capacidad de los casinos permite que sea más fluido y ágil. Es así".
Y así también lo entendieron Cher, Elton John, Barry Manilow y Bette Midler, nombres que en 2008 se han instalado en las Vegas (ver fichas). Incluso, Cher firmó en febrero un contrato para ocupar durante tres años el vacío dejado por Dion.
Los artistas latinos más cotizados no se quedan atrás. La propia prensa mexicana habla de un boom de estrellas continentales que durante este año han poblado la ciudad. En el primer semestre, Juanes, la banda Camila y el grupo de fusión Ozomalti actuaron en lugares como el Mandalay Bay o el Hard Rock Hotel Casino.
Del 12 al 15 de noviembre, Luis Miguel volverá al Caesars Palace, lugar donde inició su anterior gira mundial. Al comparar los boletos más baratos de todas las escalas de su tour, los de Las Vegas tienen lejos los precios más altos: US$ 86. El 15 de ese mismo mes, Alejandro Fernández llegará al Mandalay Bay. Por esos días, Cristián Castro y Julieta Venegas también tienen agendado aterrizaje.
Esenciales
ELTON JOHN
Del 24 de julio al 2 de agosto, y del 22 de octubre al 9 de noviembre en Caesars Palace.
CHER
Hasta el momento, tiene agendado del 6 de agosto al 5 de octubre en el Caesars Palace.
BARRY MANILOW
Del 27 de agosto hasta el 30 de diciembre en Las Vegas Hilton.
TEMÁTICOS
Journey, Heart y Cheap Trick actuarán juntos el 18 de julio en el Mandalay Bay. ABC, Belinda Carlisle, Naked Eyes y The Human League lo harán el 2 de agosto en el teatro Planet Hollywood.
Fuente: elmercurio




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