miércoles, 6 de agosto de 2008

Casinos también pierden la apuesta

USA - Centenares de sus empleados son despedidos por falta de jugadores.
El elevado costo de vida en conjunto con la crisis hipotecaria y lo volátil del precio de la gasolina, han reducido la presencia de jugadores en varios casinos de Inland Empire, obligando a algunas gerencias a efectuar recortes de personal.
Tal fue el caso del casino Pechanga, ubicado en la ciudad de Temécula y operado por la tribu india Luiseños, el cual a principios de julio se vio obligado a recortar 400 posiciones para poder subsistir a la peor crisis económica de las últimas dos décadas.
"Fue la decisión más difícil que hemos tomado en la historia del casino. Por meses resistimos a la presión impuesta por la crisis económica pero no pudimos más, tuvimos que recortar puestos para poder mantenernos a flote", comentó Amy Minniear, presidente de la Corporación de Desarrollo de Pechanga, en un comunicado.
Similar situación experimenta el casino Morongo Resort & Spa en la ciudad de Cabazon, donde este año registró entre 400 y 500 bajas.
"Nadie fue despedido, se fueron y no regresaron y sus puestos tampoco fueron reemplazados.
Hemos sentido el impacto económico pero estamos tomando los pasos necesarios para evitar recortes masivos", comentó Sean Sullivan, el gerente general. "Aunado a la crisis también hemos sido afectados por el cierre de la avenida principal pero desarrollamos un plan de acción pra el cliente".
El casino Fantasy Springs Resort & Hotel de la ciudad de Palm Springs, experimentó la pérdida de "varios puestos", fenómeno que su director general Paul Ryan atribuye a las bajas estacionales ya que en el verano el turismo disminuye en el Valle de Coachella.
La gerencia del casino Agua Caliente Resort & Spa de Rancho Mirage, operado por la tribu india Cahuilla, que administra el Spa Resort Casino de Palm Springs, admite los efectos de la recesión económica.
La semana pasada, la gerencia liderada por David Fendrick, envió a Sacramento un cheque de 9.3 millones de dólares, los cuales sumados al cheque de 4.2 millones enviado a principio de año, suman 13.5 millones.
La suma total es el 25% de las ganancias obtenidas durante el período y es parte del trato entablado con el estado por permitirle a los casinos expandir sus instalaciones.
A pesar de que la cantidad de dinero enviada hasta el momento al Fondo de Fideicomiso de Participación de Ingresos de Casinos Indios de California es superior a la de 2007, David Fendrick, gerente de Agua Caliente comentó que "podría ser mayor".
"La gente continúa acudiendo al casino pero está gastando menos, porque tuvimos que rebajar el precio de las habitaciones y la comida para captar su atención", comentó Fendrick. "El visitante está siendo más precavido pero tenemos que estar contentos, la situación podría ser peor".
En efecto, y a pesar de que la región de Inland Empire, conformada por los condados de San Bernardino y Riverside, ha sido la más azotada por la crisis hipotecaria, la situación no se compara con la experimentada en la capital del entretenimiento a nivel mundial: Las Vegas, Nevada.
Allá, y según reportes financieros, casinos de renombre mundial operados por corporaciones de juego como MGM Mirage, Wynn Resorts Ltd., y Las Vegas Sands Corp., han registrado descensos de ganancias de 22% comparado con 2005. Tan sólo el famoso corredor de Las Vegas reportó en mayo un declive en ganancias de 16.4% comparado con el año pasado.
"Esto es la recesión, la gente deja de gastar en entretenimiento porque no tiene ni quiere endeudarse", indicó John Husing, economista basado en Redlands.
No obstante, existen casinos en la región que no han experimentado problemas mayores. Tal es el caso del casino San Manuel en la ciudad de Highland, el cual según la gerencia no ha recortado ni piensa recortar puestos en 2008.
Este casino ha experimentado ganancias suficientes para poder donar 500 mil dólares en mayo a la organización Ante Up For Africa, cofundada por el actor Don Cheadle, estrella de la película Hotel Rwanda.
La buena fortuna se debe en parte, según Bruce Roberts, director ejecutivo de California Council on Problem Gambling, al jugador compulsivo, el cual "hará lo que sea" por mantener su hábito.
"Al jugador compulsivo no le importa si estamos o no en recesión, hará cualquier cosa por conseguir dinero para continuar apostando. Desde luego que se les dificulta más pero no se detiene, siempre encuentra la manera y en ese afán muchos cometen delitos", dijo Roberts. "Lo ideal sería que la recesión los detuviera pero no hay ninguna información que así lo corrobore".
Fuente: laopinión

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