España - El Texas Hold´em, la variante más popular y estratégica, desmonta prejuicios para acercar este juego a la categoría de deporte z El "acercamiento matemático" es la clave ganadora.Gerard Rodríguez, o ´GerardX´, 25 años, uno de los mejores jugadores españoles. Rocío Peña, o ´Rozyo´, 23, probablemente la mejor de todas ellas. En la medida que les permite el azar, los dos se muestran estadísticamente incontestables en sus partidas de Texas Hold´em. La variante más popular del póquer, la que ha multiplicado su estrategia y ha dinamitando muchos de los prejuicios asociados al juego, gana infinitos adeptos.
Juegan con gafas de sol, para ver y no ser vistos. Enchufados a un iPod, surtidor de una música para cada momento. Se reivindican casi atletas. Se saben jugadores de un póquer que aspira a ser deporte, infinitamente alejado de las anacrónicas y estereotipadas partidas de sótano, whisky y sortijas empeñadas. En Estados Unidos –confirma un tándem que ha ´practicado´ con fortuna "el sueño" de Las Vegas– "la gente se reúne en los bares para seguir los torneos por la televisión". Es sólo una anécdota, reveladora del grado de normalidad con el que allí se percibe esta modalidad de juego. Europa y España, andan aún lejanas en infraestructuras y mentalidad.
Cada vez menos. El Viejo Continente despertó su interés hace unos años, seguro alimentado por las correrías de Christopher Bryan Moneymaker; un segundo apellido real, cosas del destino.
Desconocido norteamericano, en 2003 se embolsó de manera inesperada 2,5 millones de dólares en el Acontecimiento Principal de las World Poker Series. Su gesta está considerada el acicate del boom experimentado por el póquer. Desde entonces, en todo el mundo, se multiplican torneos y ligas. También los jugadores ´on-line´. Internet, otra vez más, es la mejor escuela. Sus mesas de juego virtual, abiertas 24 horas, son el punto de encuentro más concurrido para foguearse, defender y ganar con lo aprendido. Que puede ser mucho. "Tener una base matemática suficiente y saber adaptarla. Todo se puede explicar y entender con ella". Las cartas incluidas.
Números. ´GerardX´ podría ser un gran químico, alcanzado el tercer curso de universidad "con una media de notable". Ha terminado, de momento, siendo un gran jugador. Los números, deriva, también se muestran muy expresivos cuando son "bien aplicados" al póquer. Es la clave, su método, para aprovecharse de "un juego cerrado". Baraja francesa, cuatro figuras, un conjunto que jugado en Texas permite una certera reducción de casualidades. Con dos cartas privativas por participante y cinco comunes sobre el tapete la estrategia es obligatoria, se impone a todo lo demás. "A largo plazo la mala suerte no existe. Es una posibilidad más, una jugada que puede ocurrir una de tantas veces", entiende ´GerardX´, asiente ´Rozyo´. Y ocurre, incluso "dos y tres veces seguidas". Pero el que juega mejor, el que ha venido "reteniendo en su cabeza las jugadas y cartas repartidas", puede predecirla, pues conoce, porcentualmente, las posibilidades de ganar o perder en cada momento.
"La ludopatía no existe cuando te acercas al póquer desde las matemáticas", desembucha respetuoso. Una prueba de lo acertado del "acercamiento matemático" al póquer son sus potenciales jugadores, "los que vienen del ajedrez, o del Magic", mentes acostumbradas al cálculo que han comenzado a encajar sus virtudes entre las picas y corazones. Con todo, "el póquer es el juego con más estrategia", una afirmación que resulta difícil de digerir para el que la escucha desde la distancia. El discurso de ´GerardX´, un "estudioso" del juego, le confirma como potencial ´profesor´. Y lo es, entre amigos, con ´alumnos´ aventajados como ´Rozyo´, una enfermera que lleva un año absorbiendo sus consejos. "Cuando arrancas, el 50% del tiempo hay que dedicarlo al estudio del juego; máxima disciplina", aconsejan.
Reciben por ello "una buena compensación económica", amén de ser inscritos a torneos, como el Campeonato de España de Poker. En el XXI digital no sólo de casino y mesa vive el jugador. De hecho, "internet es la única opción para subsistir como profesional. Una hora jugada equivale a cincuenta sentado en una mesa". A ´GerardX´ y a ´Rozyo´ se les podría imaginar en diez partidas de red simultáneas, horas al día, algo que parece una locura y que es habitual en muchos jugadores. Entre el medio real y el virtual la diferencia de las manos jugadas "es brutal". "Una mala racha en mesa, puede durar tres años; en internet, 15 días", dicen.
Fuente: laopiniondemalaga

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