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martes, 20 de enero de 2009

Cámbieme esto en fichas

USA - Más de una vez habréis escuchado esto en un casino. Y es que claro, jugar con monedas y billetes de por medio sería un jaleo de los gordos, y aparte, la percepción de que te estás jugando una fichita de esas al negro o al rojo no es la misma que si plantaras allí un billete de cien euros. ¿Pero de dónde salió la idea de usar fichas en los casinos como las conocemos hoy en día? De eso os voy a hablar en esta columna.
Tenemos que remontarnos prácticamente 90 años atrás, a principios de 1920. Y como si estuvierais usando google maps, viajad hasta el pueblo de Beaune, en Francia. Allí hay una pequeña empresa formada por un litógrafo, Etienne Bourgogne y el ingeniero Claude Grasset. ¿Y a qué se dedicaba esta extraña pareja? Pues aunando conocimientos de cada uno en su materia, intentaban hacerse paso para promover el uso del plástico en artículos convencionales que tradicionalmente estaban hechos de otros materiales, tales como broches, pinzas para el pelo e incluso barajas de cartas plastificadas. Intentaban explotar la versatilidad del plástico y lo económico de su producción para introducirse poco a poco en una gran diversidad de mercados y así convertirse en los pioneros de esta industria. Ya se sabe, el primero que llega podrá comerse la sopa caliente. Pero su vida cambió radicalmente en 1925.
En 1925, nuestro amigo Grasset estaba leyendo el periódico Le Figaro, y rápidamente una noticia captó completamente su atención. El rotativo explicaba cómo un jugador había hecho saltar la banca en el casino de Montecarlo (no fueron Los Pelayos, esto tendría que esperar unos cuantos años aún), y se había hecho con la nada despreciable suma de 600.000 francos, una fortuna para aquella época. Esto no tendría relativamente nada de particular, a no ser que horas después y una vez que el jugador ya se había marchado, el administrador del casino comprobó asustado que las fichas que había usado el elemento eran falsificaciones de las que se usaban allí, fabricadas en marfil y madreperla.
A Grasset se le encendió una bombillita y vio una salida viable al uso del plástico. Aprovechando sus conocimientos técnicos, podía ayudar a aquel casino a hacer frente al problema de la falsificación de las fichas. Inmediatamente, se puso a trabajar con su socio en la elaboración de unas fichas de nueva generación, que tenían la particularidad de poseer una fina película de plástico sobre la impresión que se les hacía, lo cual las convertía en prácticamente imposibles de falsificar. Las fichas de casino, tal y como las conocemos hoy, empezaban a tomar forma.
Una vez que habían fabricado los primeros prototipos, enviaron algunas de muestra a Blanc, el director del casino de Montecarlo por aquel entonces. A los pocos días, obtuvieron la respuesta de Blanc, en forma de un primer pedido de sus fichas. Así fue como Bourgogne y Grasset empezaron con la aventura de convertirse en los líderes proveedores de fichas a los casinos de medio mundo.
Pasan los años, y entonces entra en escena otro personaje crucial en esta historia: Daniel Senard. En 1945 acaba la Segunda Guerra Mundial, y Senard vuelve a casa tras casi cinco años de ser prisionero de guerra a manos de los nazis. Con la fortuna familiar respaldándole, el negocio de Bourgogne y Grasset despierta su atención, y ve en él potencial para explotarlo y mejorarlo más aún. Les compra su empresa, y hace una inversión extraordinaria de tiempo y dinero en investigación y desarrollo de las famosas fichas de los franceses. Es así como introduce detalles en las fichas que perduran hasta hoy, como por ejemplo las famosas bandas de diferentes colores, e incluso impresiones invisibles en las mismas, lo que se convirtió en su momento en un nivel de seguridad sin precedentes.
Con gran rapidez, la producción de fichas de la factoría atravesaron fronteras, no sólo a nivel de Europa, sino en varios continentes. Incluso el Shah de Irán y el rey Farouk de Egipto poseían fichas personalizadas de la marca. Excentricidad de adinerados, sin lugar a dudas. En la actualidad, la empresa está en manos del hijo de Senard, y es proveedor oficial del 90% de los casinos de Europa.
Pero esta historia está basada en lo que ocurrió en Europa, ¿qué ocurría mientras tanto en Estados Unidos? ¿Por qué las fichas de Bourgogne y Grasset no llegaron allí?
Bien, el tema de las fichas en Estados Unidos fue por otros derroteros e íntimamente ligada al poker. A mediados del siglo XIX, los jugadores que jugaban al poker en los salones usaban dinero de curso legal y oro, ya fuera en forma de pepitas o polvo, para realizar sus apuestas. Debido a la incomodidad que suponía, rápidamente fueron reemplazados por fichas fabricadas en marfil, madera, papel e incluso arcilla.
¿Y cuál era el problema con estas fichas? Pues ya os podéis imaginar cuál, si líneas más arriba leíais cómo un falsificador les coló fichas falsas al mismísimo casino de Montecarlo. Allí cualquiera podía llevar fichas escondidas, ya que no eran excesivamente difíciles de imitar, y ponerlas en juego de manera disimulada a su conveniencia. ¿Resultado? Muchísimas veces se acababa el juego con más fichas de las que se empezaba, lo cual suponía pérdidas sustanciosas al organizador, que debía poner de su bolsillo la diferencia de dinero.
Para contrarrestar esto, los fabricantes empezaron a hacer diseños específicos para las fichas, sobre todo las de marfil, que eran diferentes para cada casino, y aunque las diferencias podían ser sutiles, se diferenciaban correctamete las unas de las otras, ya fueran con un gravado o un relieve. Paralelamente, y con un coste y unos objetivos más modestos, se empezaron a fabricar fichas de arcilla, en diferentes colores, por casi 60 años, desde 1880 a 1940. ¿Y qué ocurrió en la década de los 40 en el siglo pasado? Pues que seguramente influenciados por el trabajo de Bourgogne y Grasset empezaron a fabricar fichas en plástico, mucho más económicas en su producción y versátiles en su diseño. Las podéis ver combinadas con metal e incluso oro. De hecho, a día de hoy, sólo determinadas "fichas" de alto valor se hacen de material diferente al plástico. Les deben dar glamour.
Así que la próxima vez que organicéis una timba en casa, ya sabréis toda la historia que hay detrás de las fichas de poker. Y si no tenéis, a jugar con la bolsa de pesetas de toda la vida, que para el caso, es lo mismo.
Fuente: Trallero Reiser - pokernews

sábado, 6 de diciembre de 2008

Hace 75 años se ponía fin a la Ley Seca

USA - Una era de gángster y corrupción que conmocionó a EE.UU.
Ayer se cumplieron en EE.UU. 75 años del fin de la ley seca", una prohibición que, lejos de reducir el consumo de licores, provocó el auge de la corrupción y el crimen organizado, fuente de inspiración del cine y la literatura negra. La prohibición, que duró 13 años, entró en vigor en enero de 1920, cuando se aprobi la Enmienda 18 de la Constitución. Pronto fue evidente que no se iban a conseguir los resultados esperados.
"En general ha aumentado el consumo de alcohol, se han multiplicado los bares clandestinos y ha aparecido un ejército de criminales", comentó en 1932 el millonario John D. Rockefeller, quien había apoyado la veda.
Movimiento de temperancia
Esta experiencia es citada a menudo por quienes promueven la legalización de la marihuana y otras drogas, pues después de tres décadas de "guerra contra las drogas" en EEUU hay casi dos millones de personas en prisión, y el negocio ilegal sigue medrando.
La Enmienda 18, que declaró ilegal la producción, venta y posesión de licores destilados, fue resultado de décadas de campañas del llamado movimiento de temperancia, y de los problemas del alcoholismo en una población engrosada por una oleada de inmigrantes.
Los promotores de la Prohibición la llamaron "el noble experimento" y esperaban que reduciría el crimen y la corrupción, resolvería problemas sociales tales como la violencia doméstica, y bajaría la carga fiscal de prisiones y albergues para pobres.
La Prohibición contó con el respaldo de sectores sociales muy dispares, desde los "progresistas" que querían mejorar la salud de los trabajadores a la organización supremacista blanca Ku Klux Klan, los grupos feministas, los cristianos sureños y los negros en áreas rurales.
Consumo en aumento
En 1919, mientras se procesaba la ley, el consumo per cápita de bebidas alcohólicas era de 6 litros al año, según un estudio publicado en 1932 por Columbia University Press. En 1921 el consumo per cápita bajó a aproximadamente medio litro y ésa fue la última buena noticia acerca de la Prohibición. En 1922 el consumo llegó a casi 4,5 litros, y en 1929 a cerca de 5 litros.
La ilegalización tuvo el efecto económico lógico: un aumento de precios de las bebidas que se producían clandestinamente y se vendían descaradamente. El costo de las bebidas subió rápidamente y la destilación clandestina de licores o el contrabando de bebidas desde México, Canadá y el Caribe fomentaron las organizaciones delictivas que darían material a las películas y novelas de "gánsters" por varias décadas.
En 1920 el gasto en licores destilados equivalía aproximadamente al 40 por ciento de lo que se gastaba en bebidas alcohólicas, en tanto que el resto eran otros no destilados, como vino o cerveza. En 1922 había subido al 90 por ciento: los aficionados al trago consumían más licores, y muchas cervecerías y bodegas vitivinícolas se vieron obligadas a fusionarse.
Otro impacto económico fue la pérdida de unos 500 millones de dólares anuales en recaudaciones de impuestos, justo cuando el negocio se tomaba más lucrativo, y florecían las destilerías en países vecinos.
La tasa de homicidios, que en 1920 era de 6,8 por cada 1000 habitantes fue de 9,9 en 1933, y desde entonces bajó cada año hasta menos de 6 por cada 100.000 cuando Estados Unidos entró en la Segunda Guerra Mundial.
La Prohibición coincidió con una bonanza de especulación financiera -lo que ahora se denomina una "burbuja"- y en el frenesí de los "Años Locos" medraron pandillas criminales y se hicieron famosos Al Capone y su rival Bugs Moran, que controlaban redes de destilerías, y "speakeasies" (bares clandestinos) en muchos casos adjuntos a los casinos. Hacia el final de la década, Capone controlaba los 10.000 "speakeasies" de Chicago y regentaba las destilerías y la distribución de licores desde Florida a Chicago.
Fuente: Diario Popular

miércoles, 29 de octubre de 2008

Recordaron historia de El Riviera

México - El Gobierno Municipal realizó la ceremonia cívica en las instalaciones del Centro Cívico y Cultural Riviera de Ensenada, donde se recordó su fundación hace 78 años y que actualmente es Patrimonio Ártístico de México.
Como orador oficial estuvo presente José Luis Fernández Ruiz quien recordó los inicios del nacimiento de este inmueble, que fue inaugurado como hotel casino, en esa época como uno de los más lujosos del país.
Un grupo de inversionistas, liderados por el constructor James Miller presidente de varias empresas, entre ellas la Nacional City Bank, el Empire Finance Capital, vieron cristalizado su sueño de crear en Ensenada, el hotel casino mas lujoso de México.
El Riviera estaba decorado deslumbrantes piezas de herrería, pinturas y sobre todo el decorado de madera, y con elementos traídos de diferentes partes del mundo.
Fernández Ruiz relató que el 31 de octubre de 1930 fue inaugurado el ahora ex hotel.
Hoy, agregó, orgullosamente gracias a las gestiones del Gobierno Municipal que preside el Licenciado Pablo Alejo López Núñez El Ri-viera es considerado Patrimonio Artístico de México por el Instituto Nacional de Bellas Artes.
Fernández Ruiz aprovechó para agradecer a los trabajadores del centro, que de una manera constante mantienen para el pueblo ensenadense los 35,000 metros cuadrados de historia.
Hoy día el Riviera del Pacífico alberga la Casa de la Cultura, la Dirección de Educación, la Galería de la Ciudad, el Museo de Historia, la Biblioteca Ramón López Velarde, el Consejo de Desarrollo Económico, el Instituto de Cultura de Baja California, Vinculación Empresarial y el Consejo Ciudadano de Transparencia.
Finalizó recordando que el martes pasado el Presidente Municipal anunció la construcción del puente de la calle primera con lo cual dignificará y unirá El Riviera.
Este proyecto convertirá un circuito turístico cultural este entorno dijo al anunciar que el Gobierno Federal tiene interés en pasar las oficinas Federales al dominio del Gobierno Municipal.
Fuente: ensenada

sábado, 4 de octubre de 2008

El Straperlo, la ruleta política

España - Se cumplen setenta y cinco años de la patente, por Strauss y Perel, de una ruleta que, en España, no sólo revolucionó los juegos de azar, sino que suscitó uno de los mayores escándalos políticos de la II República, provocando a finales de 1935 la caída del gobierno Lerroux y la convocatoria de nuevas elecciones.
Los juegos de azar –especialmente la ruleta– estaban prohibidos en España. Y en la mayoría de países europeos. Sin embargo, en la década de los 30, se popularizaron numerosos modelos de pseudoruletas, que funcionaban alegremente en los grandes casinos de todo el continente.
Daniel Strauss, que disponía de pasaporte mexicano y hablaba español, volvió su atención hacia España. En Madrid, el Gobierno estaba formado por una alianza de partidos de la derecha, y varios miembros del Partido Radical Republicano se habían mostrado muy receptivos con el proyecto de del straperlo. A lo largo del mes de junio, los empresarios y los políticos llegaron a un acuerdo económico para explotarlo en el Casino de San Sebastián. Varios personajes en la órbita del Partido Radical harían valer sus influencias para conseguir la autorización, a cambio de un porcentaje en el negocio. Según la versión de Strauss, Alejandro Lerroux recibiría el 25 por ciento de los beneficios; Pich i Pon, un diez por ciento; y Aurelio Lerroux, Miguel Galante y el periodista Santiago Vinardell, un 5 por ciento. Además, para asegurarse la cooperación del ministro de la Gobernación –Salazar Alonso–, Pich i Pon se había comprometido a hacerle llegar 100.000 pesetas.
Marc Fontbona, historiador y autor del libro “Historia del juego en España.”, nos relata la azarosa historia de este juego y el papel que tuvo en la caía del Gobierno de Lerroux. El caso del straperlo fue el detonante que puso fin al período de gobierno de centro-derecha conocido como bienio negro. Tras el sonado escándalo, las izquierdas presionaron al presidente de la República para que disolviera las Cortes y convocara elecciones generales; hecho que tuvo lugar en febrero de 1936, siendo ganadas por el Frente Popular.
Fuente: elmundo

miércoles, 27 de agosto de 2008

Cuando La Habana fue de la mafia

Cuba - Antes de que Fidel Castro y sus soldados barbudos revolucionaran el Caribe, un grupo de delincuentes puso La Habana patas arriba. La convirtieron en el burdel de Norteamérica.
Érase una vez. 1933 fue, oficialmente, el año en el que La Habana y la Mafia italonorteamericana tuvieron su primera cita. El presidente del país Fulgencio Batista recibió en sus dominios a Meyer Lansky, un genio financiero de la Cosa Nostra cuyo poder económico, en esos momentos, era superior al del presidente de la General Motors. Tras la reunión, Batista le concedió al mafioso el control del Hotel Nacional y su casino, gracias al cual Lansky creó las estructuras idóneas para convertir La Habana en una gigantesca empresa al servicio de la Mafia. Poco después, ese mismo modelo financiero sería aplicado en Las Vegas con los mismos exitosos resultados. En los años siguientes, La Habana, la llamada 'París del Caribe' se convirtió en el 'burdel de Norteamérica' con todo lo que ello significaba: un turismo masivo protagonizado por miles de norteamericanos que aterrizaban en la isla para emborracharse de vicios que, en su país, todavía estaban en pañales. Baste un ejemplo: catorce años después de la legalización del juego en Nevada, en 1945, Las Vegas seguía siendo un mero poblado con apenas 9.000 habitantes. La Habana, mientras tanto, rozaba el millón de habitantes. Más de la mitad de ellos vivían en el más profundo de los desamparos, tratando de recoger las migajas que los negocios de drogas -cocaína, principalmente-, hostelería, juego y prostitución iban dejando caer por el camino.
Entonces. En 1946, La Habana cumplió la mayoría de edad: Lucky Luciano, el Don, el Padrino, organizó, en la última planta del Hotel Nacional, una cumbre de la Cosa Nostra en la que se citarían todos lo altos mandos del Crimen Organizado. ¿La finalidad? Planificar y reorganizar el futuro de la Mafia para los próximos años. Casi una treintena de líderes llegados de diferentes partes de Estados Unidos, entre los que se encontraban Joseph y Rocco, primos de Al Capone, se reunieron en la capital cubana. Lansky fue el encargado de que la cumbre mafiosa fuera lo más parecido a unas vacaciones: reclutó un ejército de 150 prostitutas para satisfacer a los capos y solicitó los servicios de Frank Sinatra para que amenizara las veladas y, de paso, sirviera de tapadera a todo el evento. La admiración entre Sinatra y Luciano era mutua, así como las ganas de conocerse y estrecharse la mano. El encuentro fue un éxito: todos los grandes capos lograron fotografiarse junto a un sorprendido Sinatra y las jornadas laborales mafiosas marcharon viento en popa. Fue en estas sesiones de diciembre de 1946, cuando se tomó la decisión de acabar con la vida de Benjamin Bugsy Siegel, el potentado de la Camorra que estaba supervisando la construcción del hotel Flamingo. Las obras del primer gran alojamiento-casino de la ciudad de Nevada habían excedido, con mucho, los gastos presupuestados. Bugsy sería asesinado en Los Ángeles pocos meses después, el 20 de junio de 1947.
Finalmente. En 1959, Fidel Castro y los suyos tomaron el poder: había llegado el ocaso para Fulgencio Batista y el hampa italonorteamericana. Cuando Lucky Luciano murió en 1962, la policía italiana que registró su mansión napolitana halló una pitillera de oro en la que podía leerse el siguiente grabado: «A mi amigo Lucky, de Frank Sinatra».
Fuente: diariovasco - GONTZAL LARGO

sábado, 16 de agosto de 2008

El hotel Taoro, entre el esplendor y el olvido

España - La mayoría de los representantes de los agentes económicos y sociales y políticos de la ciudad turística coincide en la necesidad de que el Cabildo ponga en valor el edificio antes de darlo en explotación.
El edificio del casi legendario y mítico hotel Taoro del Puerto de la Cruz ha pasado con dignidad y, se podría decir, con arreglo al abolengo de su factura arquitectónica, del esplendor de su glorioso pasado entroncado en sus orígenes a finales del siglo XIX y auge en pleno crecimiento del turismo de mediados del XX, al ostracismo del aún incipiente siglo XXI. Un panorama sombrío parece ocultar su trayectoria de grandeza y lujo de la época dorada de la industria del ocio que, otrora, era privilegio de pocos, y que ahora se ha convertido en un fenómeno social de masas, símbolo de un progreso económico sin precedentes en España y Canarias, en particular, y de Europa, en general. El emplazamiento del Casino, a raíz de la reglamentación del juego en España, por iniciativa del Cabildo insular de Tenerife, marcó una impronta en la recuperación turística de este noble edificio, pero que, a todas luces, resultó incompleta sin una oferta hotelera de primer orden o de alto nivel, que lo blindara para el futuro. En poco más de 20 años y con el surgimiento de otros competidores en el Sur y Santa Cruz de Tenerife, y el declive de la ciudad, llevaron aparejados un cambio de política y su traslado al reformado complejo turístico de Martiánez, en el verano de 2006.
Con el traslado del Casino de juegos al complejo turístico de Martiánez se abre un paréntesis en la historia del noble huésped de la ladera del Taoro, que durará lo que la agilidad administrativa y la materialización del interés de los posibles inversores depare para su reflotamiento. Lo cierto es que el Cabildo de Tenerife no se ha quedado de manos cruzadas, sino que se ha puesto manos a la obra para poner en valor, de nuevo, esta infraestructura, aunque ha tenido que sortear el revés de la falta de oferentes en el concurso convocado para adjudicar la explotación del edificio. Ya el vicepresidente y consejero insular de Turismo, José Manuel Bermúdez, había planteado otra convocatoria del concurso, previa redacción de otro pliego de condiciones.
La idea del concurso consistía en transformarlo en establecimiento alojativo de cinco estrellas ligado a la salud, la belleza y el descanso, de acuerdo con el modelo turístico diseñado para la zona de Valle de La Orotava, según se desprende del infor-me de la Corporación insular.
El hotel debería tener un máximo de 352 plazas alojativas y el supuesto adjudicatario debería acometer las obras de conservación y mantenimiento que fueran necesarias durante el período de la concesión, que tendrá una duración máxima de 40 años. La empresa también explotaría el edifico que ocupa el actual Palacio de Congresos y Exposiciones, que dispone de una capacidad para 700 personas.
De las convocatorias fallidas se deduce, y así se coincide en señalar en medios empresariales turísticos y políticos, la conveniencia de que el Cabildo de Tenerife asuma la rehabilitación integral del inmueble, como hizo con el hotel Mencey de Santa Cruz de Tenerife, para luego ponerlo a disposición de la iniciativa privada, mediante concurso público de concesión administrativa de la explotación. El ex alcalde nacionalista del Puerto de la Cruz, Marcos Brito, se muestra partidario de esta fórmula y apuntó que el asunto fue abordado en su momento por el pleno del Ayuntamiento de la ciudad turística. El vicepresidente de la patronal hotelera para el Norte de Tenerife, Juan Antonio Rosado, señala la necesidad de que el citado edificio se ponga en valor y convierta en un hotel de lujo. Sin embargo, el presidente de la Asociación Local de Comerciantes e Industriales del Puerto de la Cruz (Alcipc), Juan Carlos Arricivita, indicó que el Cabildo debe acometer la recuperación del inmueble, independiente del destino que se le vaya a dar.
El hecho de que el concurso público haya quedado desierto no quiere decir que al viejo establecimiento le falten novias, dado que, según ha manifestado la primera teniente de alcalde-delegada de Urbanismo del Ayuntamiento del Puerto de la Cruz, Eva Navarro, varios inversores les han manifestado su interés en explotar el edificio Taoro como gran hotel de lujo, "con lo que se recuperaría, de esa forma, su esencia".
Apunta que "en todos los casos, les hemos remitido al Cabildo de Tenerife, entidad responsable de ese emblemático inmueble".
"De todos modos -aclara-, desde el ayuntamiento estamos dispuestos a facilitar las fórmulas que sean necesarias para dar viabilidad a este proyecto tan necesario para el Puerto de la Cruz. Nos gustaría para ello coordinarnos con el Cabildo, ya que ambas instituciones estamos de acuerdo en el uso que queremos para el hotel Taoro".
Eva Navarro agrega que "dados los intentos infructuosos hasta día de hoy, quizá sea ahora el momento para estudiar un convenio o protocolo de actuación para buscar conjuntamente una salida al edificio. La colaboración por parte de este ayuntamiento será plena en este sentido".
Asumir el control
Sin embargo, como contrapunto, el teniente de alcalde responsable de Desarrollo Económico, Jaime Coello (PSOE), ha señalado el interés del gobierno municipal de que el ayuntamiento asuma el control del citado edificio, mediante la cesión por parte del Cabildo. La decisión es consecuencia del "excesivo retraso" del proceso iniciado por el gobierno insular que en dos ocasiones ha dejado desierto el concurso para la explotación del Taoro como hotel de lujo.
Apuntó que el presidente del Cabildo, Ricardo Melchior, ha mani- festado públicamente en reiteradas ocasiones su apuesta por convertir el Taoro en un centro de estudios turísticos avanzados, combinado con otra serie de servicios comple- mentarios como el actual centro de congresos, un balneario y un pequeño hotel. "Si ahora el Cabildo no puede poner en explotación el hotel en el Taoro, nosotros estamos dispuestos -insiste- a hacernos cargo del edificio, tal como hicimos en 1985 con los jardines del Parque Taoro, y buscar una empresa que lo recupere como hotel de lujo, pues es el fin más adecuado para este histórico edificio y nuestra ciudad necesita más hoteles de cinco estrellas".
Histórico Hotel Taoro
El Hotel Taoro bien puede considerarse el buque insignia de los inicios de la hostelería en Canarias. Surge con la intención de crear un establecimiento de lujo para atender a las clases acomodadas inglesas y europeas en general que buscaban un clima benigno donde reponerse de sus enfermedades o bien disfrutar del ocio en un lugar tan especial como Puerto de la Cruz que empezaba a estar de moda en el continente.
Con la intención de dar forma al proyecto se crea en 1888 “The Taoro Company Limited”, en una iniciativa que encabezaba el doctor Víctor Pérez González quien propicia que el hotel estuviera en el paraje llamado “Monte Miseria” a 95 metros de altura del municipio. Son los inversores extranjeros y sectores de la burguesía isleña próximos a la cultura anglosajona quienes lideran la compañía, incorporándose de forma destacada dos millonarios ingleses: Edgard Beanes y Arthur Pring.
Se pretendía materializar la idea del Gran Hotel Balcón, un hotel que dominara sobre la ciudad y tuviera una vista envidiable del mar y del Valle de La Orotava. Para ello encargaron el Proyecto a Adolph Coquet, arquitecto francmason que también diseñó con anterioridad el mausoleo y los jardines de la Quinta Roja en La Orotava. Tras el inicio de las obras se inaugura su parte central en 1890 y en 1893 finalizan los trabajos de las alas este y oeste.
El Hotel sigue la tipología de los llamados “grand hotels” que desde mediados del XIX se habían empezado a construir en Europa para las clases acomodadas. En este sentido los espacios interiores eran lujosos, las habitaciones espaciosas con grandes ventanales que proporcionan luminosidad y adecuada ventilación. El mobiliario era del más alto estándar europeo y la cubertería reunía numerosas piezas hechas en oro y plata. Su interior destilaba una atmósfera serena, elegante y culta, con gran variedad y cantidad de espacios comunes. Era lo que muchos consideraban un hotel de lujo con encanto especial.
La edificación estaba estructurada en un entresuelo y dos plantas, más un piso adicional en los cuatro torreones angulares. Un espacio que permitía la existencia de 217 habitaciones, por lo que se convierte en el mayor establecimiento turístico de Canarias de la época. Según algunos las obras para la construcción del Taoro costaron 1 millón de pesetas de la época, aunque otros creen que la cifra ascendió hasta tres veces dicha cantidad.
Con soberbias vistas al mar por su lado norte y en medio de unos jardines modelados por magnolios, palmeras y laureles de indias, el Taoro respondía a la moda de aquella época romántica. Con referencia a los jardines, hay que decir que se comenzaron en 1889, y que aprovechando la planta del edificio en forma de "U", se proyecta en su patio interior un jardín de tipo francés y en los alrededores del edificio se desarrolla el jardín de tipo inglés, que viene determinado por el caos de la naturaleza, donde el arbusto es tan valioso como la flor.
Tras empezar su actividad el Hotel Taoro atrajo tanto a los visitantes que llegaban por motivos de salud buscando un clima adecuado como a los que buscaban ocio y descanso. Por otra parte para la elite local se convirtió en el centro de la elegancia social, del ocio y un lugar adecuado para entablar relaciones.
Se organizaban torneos de tenis en canchas de césped al ser un deporte muy practicado por la burguesía inglesa de la época. También se podía practicar el golf aunque había que trasladarse hasta La Quinta en Santa Úrsula donde el Hotel disponía de un recinto para este deporte, lo que generó que no tuviera demasiado éxito. Asimismo en las inmediaciones del hotel también se practicaban las corridas de sortijas y el críquet, mientras que en sus salones se desarrollaban campeonatos de bridge.
En el Taoro pernoctaron miembros de la realeza como el Duque de Windsor, Eduardo VIII, el Rey de España Alfonso XIII, el Rey Alberto I de Bélgica y el príncipe de Saboya, último rey de Italia. Asimismo, en 1962, sus majestades los Reyes de España pasaron parte de su luna de miel en este hotel; políticos de la talla de W. Churchill; y escritores de fama universal como Agatha Christie o la poetisa Dulce María Loynaz. Tras unos buenos inicios en afluencia de visitantes la economía del Hotel sufrió un duro golpe cuando hubo que cerrar las comunicaciones con el continente europeo ante la epidemia de cólera. Tras varios años en los que las expectativas de ingresos eran muy negativas la sociedad decide en 1905 arrendar el establecimiento por un año a la compañía alemana “Kurhaus Betriebs Gesellschaft” que disponía de una opción a compra al finalizar dicho periodo. La compañía alemana decide finalmente la adquisición por un importe de 1.200.000 pesetas financiando de manera aplazada su pago. Tras la compra se le cambia de nombre al hotel por lo que se le llama “Sanatorio Humboldt”. Según algunos la adquisición del hotel por los alemanes refleja y coincide con la rivalidad de Alemania e Inglaterra, las dos potencias imperiales de la época.
La tónica de escasos ingresos en la afluencia de turistas continuó lo que provocó muchas dificultades para que la compañía alemana pudiera cumplir con sus pagos por lo que finalmente pierde la titularidad del establecimiento.
De la mano de estos acontecimientos también la “Taoro Company Limited” se extingue en 1911, aunque la actividad del hotel continúa a través de algunos de sus antiguos accionistas.
Las consecuencias de la Primera Guerra Mundial y la posterior Guerra Civil española hicieron que el hotel viviera horas bajas. A todo ello se une que en 1929 un terrible incendio destruyó la mitad de las instalaciones. El edificio fue cedido al Cabildo Insular a cambio de comprometerse a su mantenimiento y a la restauración del ala devastada por el incendio. En 1950 se arrendó el hotel a la compañía HUSA que lo explota comercialmente hasta 1976. Después de un corto periodo en que estuvo cerrado pasó al Cabildo de Tenerife que lo convierte en Casino en 1979.
Quizá lo que nunca ha cambiado desde el nacimiento del Hotel Taoro y con el paso de las décadas es la atmósfera especial que se respira, la placidez de sus espacios a través de su entorno natural y su posición privilegiada sobre la ciudad. Dicen algunos que es el espacio ideal para el encuentro interior, para la reflexión, para abandonar el estrés y volver a valorar las pequeñas cosas como un aroma, un paisaje o una brisa del Alisio. Dulce María Loynaz, hija adoptiva de la ciudad, dejó escrito en el libro de honor del establecimiento: “Hotel Taoro, punto de intersección del mar y la montaña, bello jardín que empieza donde acaban las olas y acaba donde empieza el Teide”.
Fuente: eldia - puertodelacruz

viernes, 18 de julio de 2008

Es más fácil sacar cero o trece puntos al Prode ???

Argentina - Durante muchos años, la Argentina (futbolística, y no tanto) vivió conmovida con un nuevo juego. Siempre pareció imposible que hubiera alguna forma de competir contra los sorteos de la lotería nacional. Pero, increíblemente, durante el verano de 1972, irrumpió el Prode (la palabra surge de Pronósticos Deportivos) y barrió con todo. ¿Qué era el Prode? O mejor dicho, ¿qué es?
Se trata de aprovechar los partidos de fútbol que se juegan en un fin de semana. Sí, ya sé. Eso sucedía hace 30 o casi 40 años. Hoy hay partidos de fútbol todos los días y, por lo tanto, sería imposible de implementar la forma clásica en la que se presentaba el Prode. Pero vuelvo a febrero de 1972. Cada fin de semana se jugaban 10 partidos de fútbol de Primera División. Todos ellos aparecían en una boleta (como se ve en la figura), y lo que había que hacer era decidir si el ganador sería el equipo local o el visitante, o también se podía optar por el empate. No hacía falta “acertar” con el marcador, sino solamente con el resultado.
Además, se incorporaban tres partidos más que correspondían a los partidos de los sábados de la Segunda División. De esa forma, se tenían 13 (trece) partidos en una misma boleta. Para completar las reglas, uno podía elegir dos posibles resultados (lo que se llamaba “un doble”) en alguno de los partidos, pero eso es irrelevante a los efectos del problema que quiero plantear acá.
Si usted cree que entendió el juego (que es realmente muy sencillo) advierte que es posible que alguien haga sus elecciones en una boleta y que acierte en todos los partidos. Es difícil, pero no imposible. De hecho, hubo varias veces personas que fueron ganadores del Prode. Para eso, tuvieron que acertar los trece resultados. Eso significaba conseguir los trece puntos.
Pero también, de la misma forma, podría pasar que uno… yerre en todos los resultados, para lo cual tiene que elegir sistemáticamente (en cada partido) un resultado diferente del que se dio. Eso sería equivalente, a sacar…. ¡cero puntos!
Una vez hecha esta introducción (que obviamente hubiera sido totalmente innecesaria hace 36 años… ya que todo el mundo sabía lo que era –y cómo se jugaba– el Prode), la pregunta que surge (y que invito a que piense) es la siguiente:
¿Qué es más difícil: sacar trece o cero puntos en el Prode?
Eso sí, le pido que no conteste tan rápido que “es igual”. La primera tentación es decir que es tan difícil acertar como errar. Y ciertamente, si bien es obvio que no es fácil acertar los trece resultados, también parece difícil sacar cero puntos. Sin embargo, ¡hay una diferencia!
La/lo ayudo: piense lo siguiente: ¿qué pasaría si hubiera un solo partido? ¿Cuántas respuestas serían correctas en ese caso? Sólo una. ¿Y cuántas incorrectas? Dos.
Es decir, si se jugara un solo partido habría una sola forma de acertar, pero dos formas de errar. Y esto último, es un dato no menor.
Ya con un solo partido, queda claro que es más fácil errar que acertar. Es más, con un solo encuentro, errar es el doble de fácil que acertar (esto resulta porque uno tiene dos resultados a favor, para errar, contra uno solo en contra, para errar también).
Termino el argumento. ¿Qué le parece que pasaría si en lugar de un partido, en la boleta aparecieran dos? ¿Qué sucedería en este caso?
Lo primero que hay que pensar es cuántas formas diferentes hay de dar posibles respuestas. En este caso, como son sólo dos partidos, hay 32 = 9 posibilidades:
L-L, L-E, L-V, E-L, E-E, E-V, V-L, V-E y V-V. *
De las 9, sólo una es correcta. En cambio, hay cuatro (22 = 4) formas de sacar cero puntos. ¿Por qué? Porque, supongamos (a los efectos de simplificar el argumento), que los dos partidos los ganó el local. Eso significaría que la única manera de sacar los dos puntos en juego sería haber elegido la boleta L-L.
En cambio, para sacar cero puntos, uno pudo haber elegido estas cuatro combinaciones (compruebe que con todas saca cero puntos):
E-E, E-V, V-E y V-V.
Si uno sigue este argumento, y piensa el problema (primero) como si hubiera tres partidos (siempre hay una manera sola de ganar y 23 = 8 de sacar cero), después si hubiera cuatro… y así siguiendo, hasta advertir que:
a) Hay una sola manera entre 313 = 1.594.322 de acertar todos los partidos
b) Hay una entre 213 = 8192 posibilidades de errar todos los resultados
Luego, la conclusión es que hay muchas más formas de errar que de acertar. Interesante, ¿no?
* La letra “L” significa que uno apuesta a que gana el equipo local, la letra “E” es la que identifica un empate, y la letra “V” indica triunfo del equipo visitante.
Fuente: pagina12

jueves, 17 de julio de 2008

60 años y algo más que un lugar de alojamiento

Argentina - Un 17 de julio de 1948 se inauguró el Hotel de Turismo. Se construyó, en escasos nueve meses, donde estuvo el “Hospital San Juan de Dios”.
Una imagen vale más que mil palabras. Nunca más merecido desarrollar un prólogo en estos términos. Con la fotografía de lo que fue el “Hospital San Juan de Dios”, porque en el mismo sitio en que alivió tantas enfermedades este nosocomio, metros más metros menos, tras su demolición, se levantó simultáneamente en escasos nueve meses el imponente Hotel de Turismo.
Casi con el desmoronamiento de sus escombros emergía la mole de cemento, hierro, piedra y madera, que terminó siendo uno de los centros de turismo más pintoresco del país y la región.
Fue una decisión nacional que encontró igual entusiasmo en los gobernantes correntinos. Tanto es así que una gestión de signo contrario a la nacional fue la que recibió con beneplácito la iniciativa y su sucesora, no precisamente en términos electorales, fue la que lo concluyó con una rapidez realmente sorprendente.
La iniciativa había sido del Vicepresidente de la Nación, el correntino Juan Hortensio Quijano, quien secundó en la fórmula al Presidente Juan Domingo Perón. En tanto el gobernador de Corrientes era el radical Blas Benjamín de la Vega.
El doctor Quijano no reparó en el signo partidario del mandatario provincial y decididamente actuó en beneficio de la ciudad Capital. Aunque lo paradojal fue, que por razones “estrictamente políticas”, al poco tiempo fue intervenida federalmente la Provincia y resultó Interventor Federal el general Juan Filomeno Velazco, quien terminaría la obra.
Es cierto que hay mucho más por analizar sobre el suceso institucional enunciado, pero también es cierto que la obra es una realidad y sobre ella es que afortunadamente nos podemos ocupar sesenta años después.
La idea ancestral
Corría el año 1936 y nacía por entonces la idea de construir un Hotel de Turismo, aunque la denominación era Hotel de Casinos.
El gobernador de Corrientes era Juan Francisco Torrent, y lo acompañó en la fórmula como vicegobernador Pedro Cremonte.
En ese año 1936 el gobernador Torrent impulsa un Proyecto de Ley que es tratado por ambas cámaras rápidamente y se sanciona el 30 de septiembre: Ley Nº 731 “Hotel Casino”.
La Ley decía no menos de 100 habitaciones y Salas de Lectura y un Casino para todo juego. Señalaba los fundamentos del proyecto: “Debe ser como los mejores del país y debe estar terminado a los 2 años de otorgada la concesión. El término de la concesión será de 30 años.
La Concesión entregará de su producido total el 5% al Consejo de Educación y el 5% a la Municipalidad para mantenimiento de hospitales.
Se llegó hasta a adquirir el terreno sobre la Avenida Costanera para ejecutar la obra. La idea no prosperó por ese camino, y entonces el Intendente Municipal, doctor Elías Abad, llevó adelante el proyecto, disponiendo el Concejo Deliberante por ordenanza la construcción del edificio en el terreno comprado por el Gobierno provincial.
Se adjudicó la obra a la empresa Necoletti Hermanos, por un total de 1.000.000 de pesos. Pero el emprendimiento entro en un terreno de demoras y en algunos casos de objeciones, y lo sorprendió la Intervención Federal a la Provincia decretada por el presidente Ramón S. Castillo el 5 de octubre de 1942, interrumpiéndose la ejecución.
Distintos gobiernos municipales y provinciales anunciaron ejecutar la obra, pero ninguno se decidía, hasta que el Vicepresidente de la República, el correntino Juan Hortensio Quijano, alienta la posibilidad y se empeña en concretarlo.
El Presidente Perón impulsa en el marco de su Plan Quinquenal la construcción de diversos hoteles de turismo, y entre ellos, incluye a Corrientes entre las provincias adjudicatarias del proyecto.
El doctor Quijano es el verdadero impulsor de la obra y estaba en el Gobierno de Corrientes el doctor Blas Benjamín de la Vega, radical y por ende, el único gobernador no peronista de entonces, lo que llevó al poder central a intervenir la Provincia.
Esto no paró el proyecto, por el contrario, quien es designado interventor federal, el general esquinense Juan Filomeno Velazco, ejecuta la obra con toda decisión. Pero lo hace en un nuevo terreno, ya que se desestimó el anteriormente adquirido por el gobierno de Torrent en 1936.
En septiembre de 1947 asumió el general Velazo la Intervención y tuvo a su cargo la rapidísima construcción que concluyó su tarea en poco más de un año.
Los terrenos aledaños fueron declarados de utilidad pública y sujetos a expropiación por el Decreto 8.937, del 30 de marzo de 1948, con excepción del lote 5 Manzana 115 asignado a la Empresa de Agua y Energía Eléctrica. $ 1.000.000 de pesos significó la expropiación.
Finalmente, el sábado 17 de julio, se inaugura con un gran acto, al que asistió el Vicepresidente Quijano y por supuesto, el Interventor Federal general Juan Filomeno Velazco, todo su gabinete y vecinos de la ciudad, aunque muchos no concurrieron por razones que derivaban de la intervención federal, al estar con los ánimos aún muy resquebrajados.
“Ha comenzado ya a funcionar una de las obras de mayor importancia y que más reclamara el Progreso de nuestra capital, abriéndose con ello una etapa que, suponemos será positiva y de gran beneficio para el turismo, la cultura y la economía de la ciudad de Corrientes.
La fiesta de inauguración
Llegó un gran barco repleto de turistas porteños, de proa a popa y de babor a estribor. El vapor Bruselas. Fue recibido por la Banda de Policía.
Se bendijo las instalaciones en horas de la tarde y a la noche se sirvió una cena y posteriormente un baile marcó el final de la inauguración.
Los pasos siguientes
El 14 de abril de 1969 se traspasó de la orbita nacional a la Provincia. Eran 14.218 metros cuadrados. Y también se traspasaron a la Provincia de Corrientes los terrenos aledaños que fueron declarados de utilidad pública y sujetos a expropiación.
PRIVATIZACIÓN. El 20 de abril de 1979 el Gobernador Gómez Centurión mediante un decreto ley determinó la venta de los Hoteles de Turismo. Se fija el Hotel de Capital en 2.306.571.303, comprendiendo mueble e inmuebles.
Se adjudica la concesión al doctor Carlos Federico Hinckelman Villegas de acuerdo al decreto Nº 2.480/79. En tanto, por Decreto 1.558/82 posteriormente se deja sin efecto la privatización efectuada.
Luego por Decreto Nº 3.583/85 se dispone la habilitación del Hotel bajo la dependencia de la secretaría General de la Gobernación. Más tarde, el Decreto Nº 205/92 transfiere el Hotel al área del Ministerio de Hacienda y Finanzas y por Decreto Nº 3.295/94.
En 1994 hubo un intento de privatización por Decreto Nº 3.295/94 y finalmente continuó el Hotel en manos de la administración provincial, cuya situación se mantiene hasta nuestros días.
Fuente: el-litoral - Juan Carlos Raffo

miércoles, 16 de julio de 2008

Descubierto hipódromo en que obtuvo “victoria” el emperador Nerón

Atenas - Arqueólogos alemanes descubrieron en la antigua Olimpia -lugar de celebración de los Juegos Olímpicos de la Antigüedad - el hipódromo en que el emperador Nerón recibió una corona de laureles por haber ganado las carreras: sus rivales simplemente no se atrevieron a competir con él, informó hoy la prensa local.
"Se trata de una sensación arqueológica", afirma el Prof. Norbert Müller, de la Universidad Johann Gutenberg, uno de los participantes del proyecto.
Los Juegos Olímpicos de la Antigüedad se celebraban a partir del año 776 a.J.C. una vez en cuatro años y se dedicaban a Zeus. El emperador Theodosio I los suspendió en el año 394 después de J.C.
La existencia del hipódromo se conocía a partir de fuentes escritas, en particular, lo describió en el siglo II el geógrafo Pausanio, pero los arqueólogos no lograban determinar su localización. Se creía que del hipódromo no quedó nada por las inundaciones frecuentes en aquella zona.
Expertos alemanes estudiaron el terreno utilizando modernos métodos geofísicos, fue confeccionado un mapa del suelo en que se detectaron estructuras rectilíneas de unos 1,2 kilómetros de largo.
Anteriormente, fueron hallados restos de un templo consagrado a Demetra, el que, según unos datos, se encontraba cerca del hipódromo.
"Puede tratarse de un nuevo lugar de interés para el mundo del deporte, análogo al estadio de Olimpia que se descubrió hace 50 años", opina Müller.
Fuente: RIA Novosti

miércoles, 9 de julio de 2008

Casino Mauresque de Arcachon

Francia - El Casino Mauresque de Arcachon fue construido en el año 1863. El emblemático proyecto de los hermanos Pereire comenzó en 1862. El Casino se inauguró en agosto de 1863 y fue la meca de la burguesía de principios del siglo XX.
Su arquitectura estaba inspirada en la Alhambra de Granada y la Mezquita de Córdoba.
La planta baja del casino se encontraba ocupada por el café y las salas de juegos. La primera planta albergaba un suntuoso teatro, una sala de música, salas de lectura y una biblioteca.
Durante la noche, sus ochenta arañas de cristal de gas proyectaban su luz a través de dos grandes cúpulas ubicadas en la azotea.
El parque que rodea el casino fue obra de arquitectos paisajistas y Frusique Claverie.
En el se desempeñaban espectáculos y actuaciones para niños y desarrollaban diversas actividades.
En 1913 fue construido un funicular de acceso al Casino y en 1948 fue reemplazado por un ascensor que sobrevive hoy en día.
"Esta joya de la edad de oro desapareció, víctima de un incendio, el 18 de enero de 1977".
Fuente: industriadeljuego

sábado, 5 de julio de 2008

Descubren ubicación del antiguo hipódromo de Olimpia

Berlín - Localiza un grupo de arqueólogos alemanes el escenario más grande de la antigua Grecia; mide 600 metros de largo por 200 de ancho.
Un grupo de arqueólogos alemanes, asesorados por el historiador del deporte Norbert Müller, lograron determinar la ubicación del antiguo hipódromo de Olimpia, el escenario deportivo más grande de la antigua Grecia.
Así lo informó el Instituto de Ciencias Deportivas de la Universidad de Maguncia que indicó que los investigadores habían logrado determinar el tamaño del viejo escenario.
El hipódromo hasta ahora sólo era conocido por fuentes escritas pero no había ninguna prueba arqueológica de su existencia por lo que el hallazgo es considerado como importante.
"El proyecto puede darle al mundo deportivo una nueva atracción, al igual que las excavaciones que llevaron hace 50 años a sacar a la superficie el estadio de Olimpia", dijo Müller.
Con unas medidas de 600 metros de largo por 200 de anchos el hipódromo es considerado como el escenario deportivo más grande de la antigüedad.
Hasta ahora, se creía que el hipódromo había sido completamente borrado por el desbordamiento de un río.
Fuente: efe

miércoles, 18 de junio de 2008

La apuesta de la tribu

USA - Es difícil imaginar el tamaño del Casino Turístico Foxwoods.
Sus salas de juegos, hoteles, teatros y centros comerciales están por encima de los espesos bosques de esta esquina -alguna vez apacible- del estado de Nueva Inglaterra.
A esta brillante ciudad, situada en una colina, llegan 40.000 personas al día provenientes de Nueva York, Boston y otras ciudades para jugar en las más de 7.000 máquinas tragamonedas y cientos de mesas de apuestas.
Sin embargo, la casa siempre gana -o casi siempre- y esta es la notable historia de cómo una pequeña tribu de Connecticut, a punto de extinguirse, se convirtió en una de las más ricas en Estados Unidos al apostar a un pantano...
Genocidio cultural
Durante la llamada Guerra de los Pequot de 1636-37, los ingleses masacraron a cientos de integrantes de la tribu Pequot y enviaron por barcos a las colonias a mujeres y niños, convirtiéndolos en esclavos.
"Los Pequots tienen la triste satisfacción de ser la primera tribu del este de Estados Unidos que sufrió el genocidio cultural a manos de los ingleses", dijo Kevin McBride, director de Investigaciones del Museo Mashantucket Pequot.
Los que sobrevivieron lo lograron al refugiarse en un pantano.
Para la década de los 70´s del siglo pasado, Elizabeth George Plouffe era la única persona que quedaba en la reservación, que ahora sólo se limitaba a 200 acres.
"Mi abuela fue una visionaria", señaló Theresa Bell. "Si no se hubiese quedado y convencido a sus nietos de regresar...la reservación hubiese sido convertida en un parque estatal".
Theresa y su hermano, Skip Hayward, estuvieron entre los nietos que respondieron al llamado de su abuela para volver a la tierra.
Theresa vive ahora en un quinta grande con un auto deportivo lujoso y un vehículo adicional estacionado al frente.
Pero cuando llegaron por primera vez, vivieron en casas rodantes y trataron de ganarse la vida criando cerdos, vendiendo jarabe de arce, e incluso montando una venta de pizzas en la autopista.
Notable retorno
Skip Hayward se dio cuenta que esos negocios no podrían mantener a las familias que estaban luchando para sobrevivir.
Y entonces tuvo una idea. "¡Bingo!", literalmente.
Con la ayuda de un abogado activista, Thomas Tureen, fundó una sala de bingo en 1986.
Dos años más tarde se expidió la Ley de Juegos Indian Regulatory.
La ley buscó sacar a los nativos estadounidense de la pobreza al permitirles abrir casinos en sus tierras, si el estado en donde se encontraban basados también los permitía.
Connecticut no tenía casinos y estaba decididamente en su contra.
Sin embargo, Thomas Tureen descubrió que sí permitía las llamadas "Noches de Las Vegas".
"Alguien apuntó que Connecticut permite apuestas a menor escala para recaudar fondos y alguien de la tribu dijo: '¿quién nos está deteniendo?" Bueno, nadie realmente", señaló.
Fue así que, con dinero de inversionistas de Malasia, el Casino Turístico Foxwoods abrió sus puertas en 1992.
No ha cerrado sus puertas desde entonces y se rumorea que perdieron las llaves.
La tribu tiene un sistema para compartir las ganancias entre su cada vez más creciente número de miembros, que llega ahora a las 900 personas.
Nadie reveló a cuánto equivalen los pagos pero se dice que cada miembro desde que cumple 18 años tiene garantizado por lo menos US$100.000 al año de por vida.
"El pecado del hombre blanco"
La enorme riqueza ha generado problemas, ya que algunos miembros se han negado a estudiar o trabajar, prefiriendo las drogas y los autos rápidos.
También han aumentado las solicitudes de membresía, lo que ha generado discusiones sobre quién es y quién no un Pequot.
Algunas tribus -como los Hopi en Arizona- han rechazado los casinos muchas veces argumentando que está mal beneficiarse de las debilidades o del "Pecado del Hombre Blanco".
Sin embargo, otros se han inspirado a copiar el ejemplo y en este momento hay más de 300 casinos en reservaciones indias en todo Estados Unidos.
Y apenas a 8 kilómetros, al otro lado del río, se ven las relucientes torres de vidrio del Monegham Sun, que se ha convertido en el segundo centro de casinos más grande del mundo.
Pero mientras los Mashantucket Pequot están bien financieramente, en otros aspectos son pobres.
Un paseo por el Museo Pequot de US$200 millones es revelador.
Una sala está dedicada a los mitos de la creación de distintas tribus, pero el de los Pequot no está ahí.
Ya no quedan narradores que los cuenten.
Después de unos días, lo que me impresiona más es la paradoja que está en el centro de la identidad de los Pequot: inevitablemente la tribu es conocida por sus casinos, una polémica empresa capitalista.
Pero la tribu busca reconocimiento buscando apelar a un origen nativo estadounidense, que tiene que ver con la naturaleza y la espiritualidad.
Herencia perdida
Su piel blanca y pelo rojizo reflejan más su herencia escocesa que su nativa, pero James Walker -cuyo nombre nativo es David Flecha de Fuego- está haciendo todo lo que puede para recobrar algo del pasado.
Sostiene reuniones semanales en su casa para enseñarles danzas tradicionales a los niños y cómo fabricar joyas y tejer cestas a los adultos.
James piensa que sus ancestros estarían contentos con el casino: "Realmente esperaría que estuviesen orgullosos de lo que estamos haciendo", dice.
"Esto nos permite estar aquí como una familia extendida: somos todos primos, hermanos y hermanas".
Sin embargo, las tensiones familiares inevitablemente salen a la superficie y aquí se han convertido en una pelea.
El hombre, principalmente responsable de la reconstrucción de la tribu y el casino, Skip Hayward, fue despedido de su cargo de presidente.
Hayward se negó a darnos una entrevista y -dependiendo del la personas que me dio el testimonio- se trata de un ermitaño amargado o un visionario, que ya empezó su próximo proyecto en el sector de la construcción.
Sus hermana, Theresa Bell, también abandonó el consejo.
Bell lamenta haberse metido en el negocio de los casino: "Hubiese preferido ver el parque estatal y creo que mi abuela también lo hubiese preferido... en lo que a mi respecta, el casino puede hundirse en el pantano".
La tribu obviamente enfrenta sus retos. Aparte de los enfrentamientos, también está la situación económica actual que ha reducido las ganancias y ha obligado a despidos.
Pero eso no ha impedido que el liderazgo siga mirando hacia adelante. Una expansión de US$700 millones de Foxwood acaba de ser inaugurada.
Los Mashantucket Pequot la pagaron y están acompañados en sociedad con el MGM Grand, basado en Las Vegas.
La tribu también se está ramificando hacia otros negocios en estados lejanos.
Y todo es gracias a un pantano que una vez sirvió de refugio para escapar de los inglese y ahora es el acuífero que surte a un casino gigante que le complace aceptar libras esterlinas.
Fuente: Jane Little - BBC

sábado, 31 de mayo de 2008

Ruinas en Punta Indio del Hotel Casino El Argentino

Ruinas del antiguo Hotel Casino "El Argentino", en
Punta Indio - Argentina - Provincia de Buenos Aires
En el año 1934 se construye “El Argentino Hotel” frente al río con una playa en su frente de 300 metros de ancho, donde después se flanquea por ambos lados con dos paredones seguido de un vasto monte de eucaliptus, a partir de allí se tiran unas vías de tranvía uniendo el hotel hasta la hostería “La Aurora” (sobre ruta 11) donde los turistas dejaban sus automóviles para luego acceder al tranvía tirado (por caballos) hasta llegar al Hotel.
El Sr. Ricardo Bartolomé Atengo Morando construyó en el hotel un total de setenta y cuatro habitaciones haciendo é l mismo sus propios interiores, le acompañaban 35 baños (baños para parejas y uno para niños), hacia presencia en todo el subsuelo un “Casino” privado, completando el lugar una gran sala de piano con “Pianola”( especie de piano que consiste de un mecanismo pre/programado, al cual toca melodías mediante rollos musicales sin la ayuda de un pianista), sala de billar, juegos de mesa general hacían aporte al turismo para su diversión. El salón “Restaurant” era de primera línea con cocina internacional (Vinos italianos y alemanes del Rhin, sardinas y atunes especiales, mariscos importados etc.
Asistían al lugar presidentes conservadores anteriores a la presidencia del Gral. Perón como por ejemplo Don Alberto Barceló, caudillo de Avellaneda (Amigo de C. Gardel), también visitaba el lugar el escribano Nicanor Salas Chávez (Ex Intendente de la localidad de Avellaneda), también la llegada para sus vacaciones recurrentes era la del Sr. “Raul Baron Bisa” (Escritor y político argentino de la Unión Cívica Radical), en el hotel se reunía una gran parte que conformaban en ese entonces la plana mayor de la política Nacional, actrices del teatro “Maipo” nombrando por ejemplo a la Sra. Sofía Bozan conocida como "La Negra Bozán" (gran mito porteño), la señora Gloria Guzmán interprete de muchas películas argentinas ( La conquista del Paraíso 1980, Disputas en la cama 1972, Pájaro de Cristal 1955, Radio bar 1936). El Hotel se mantenía con excepcional concurrencia de viernes a domingos durante todo el año, más aún la temporada estival.
El Hotel constaba en un edificio aledaño construido en madera, con un plantel de setenta caballos de silla, treinta de tiro, ocho breaks, doce sulkyes y setenta monturas para cabalgar.
La pesca del pejerrey era un pasatiempo para aquellos que apreciaban las bondades de la costa.
A partir de la construcción del Hotel Argentino comienzan a surgir otros emprendimientos, ejemplo de ello fue la "Hostería Suiza" (1947), la de Llao Lito, Los Talas y Hostería Mengoni, esto da origen al desarrollo comercial y turístico del lugar, haciéndo al mismo tiempo una muy buena propaganda del balneario, el medio de transporte/traslado a utilizar fueron los "Pullman" de la "Cia. Rio de la plata", cuyo trayecto era desde Plaza Once a La Plata, Magdalena, Punta del Indio y rancho Barreto.
Don Ramón Suárez, escritor y viejo amigo del balneario dijo: " Punta del Indio, la suave caricia de sol, derramando sus plateadas luces sobre el majestuoso estuario, en la selva prodigiosa con su eterno murmurar, descendiendo al alma cual un dulcísimo canto de la madre naturaleza brindándola mismo tiempo, el beso aterciopelado de suaves y frescas brisas marinas, jugueteando sobre nuestras sienes, como dulce y promisorias salutación. ” Bs.As, 10 de Diciembre de 1945.
Fuente: pueblerina - puntaindioweb

La Mansión de Invierno... el paraíso perdido.

Argentina - "El pueblo de Empedrado fue fundado en el año 1826. Está situado a 16 leguas de Corrientes, a los 27º longitud sur y a los 60º longitud oeste de Paris; sobre una elevación del Paraná.
La vista se extiende con placer por las orillas de este río, uno de los más hermosos y mayores del mundo, entrecortado en su marcha majestuosa por islas cubiertas de una vegetación poderosa." (Apuntes de Viajes publicado por Pablo Casseau en 1857).
Empedrado comprende una zona privilegiada por la naturaleza con un litoral de 45 kilómetros sobre el río Paraná, y según estudios climatológicos realizados en esa época lo señalaron como el lugar ideal, porque su temperatura media anual, de 16 grados centígrados, era igual a la de San Remo, Venecia, Niza, El Cairo y Málaga, en ese tiempo las estaciones invernales más famosas del mundo.

En ese marco de agreste belleza caracterizado por elevadas barrancas erosionadas y espaciosas playas, se edificó tiempo atrás una ciudad de invierno llamada a constituirse en un atrayente centro turístico del mundo. De aquella ambiciosa iniciativa, no quedó nada en pie. Solamente restos reveladores del pasado esplendor y una historia que parece más obra de la fantasía. Las ruinas del soberbio palacete al estilo "belle époque", son mudos testimonios de un proyecto fallido en los prósperos años de la anteguerra.

La historia comienza durante el auge de la "Belle Époque", a principios del siglo XX, cuando un grupo de inversores de Buenos Aires decidió construír un hotel de lujo al estilo de Mónaco, para que la gran sociedad porteña pudiera pasar sus vacaciones durante el invierno de Buenos Aires y lo mismo hicieran los europeos que visitaran nuestras exóticas costas.

Se estimaba que la obra cuyo costo total ascendía a 30 millones de pesos moneda nacional, se terminaría en 2 años. Así, el 29 de junio de 1913 se inauguró la “Ciudad de Invierno” y también el hipódromo y las canchas de críquet, golf y tenis. La mansión comprendía un hotel con capacidad para 1500 personas, provisto con salones de lectura, conferencia, muelle sobre el Río e instalaciones para bañistas, un casino para todo juego similar a los que funcionan en Europa, teatro, una escuela capaz de albergar a 100 alumnos. La concesión era de 35 años, constaba de 4 pisos y 2 subsuelos unidos al casino por largo pasillo cubierto de Vitreaux donde crecían plantas exóticas y muy llamativas, en la sala mayor se encontraba emplazada una cúpula de bronce.
El mobiliario fué traído desde Paris, la porcelana de Florencia y la cristalería de Murano. Toda la decoración mostraba el mayor lujo disponible de la época. Los visitantes serían traídos por los lujosos buques de la Mihanovich y desembarcados a corta distancia del edificio, en un rápido viaje desde Buenos Aires.

Lamentablemente estos visionarios inversores no contaban con la 1ª Guerra Mundial, que cortó de plano el lujo y dispendiosidad de la época y el hotel debió cerrar sus puertas a los tres meses de haber abierto. El suntuoso mobiliario fué vendido, al igual que la vajilla, cristalería y todo lo que se podía rescatar, parte del mismo fué a parar al Hotel Bristol de Mar del Plata, incluso las grandes luminarias.

El edificio se demolió en parte y el resto lo hizo la naturaleza misma, dejando sólo ruinas. Las mismas están dentro de una propiedad privada, cercanas al río Paraná; al ser restringidas las visitas, alrededor de la Mansión de Invierno se han tejido todo tipo de leyendas urbanas, distintas en cada ciudad de Corrientes donde se hable de la misma.
Hoy las ruinas son dignas de una pelicula de Indiana Jones, con trozos de mampostería y marmoles de Carrara emergiendo entre la espesa vegetación, cual un templo Maya.

Por Lic. Sebastián Streuli.
Datos del texto fueron extraído de "Mansión de Invierno", artículo de Carlos J. Mey.
Fotos: Arq. Gabriel Romero.

Ex Hotel Nacional de Turismo

Argentina - Los argentinos no tenemos vergüenza, dejamos que pase a nuestro alrededor, las cosas mas inverosímiles, parece que la indiferencia nos paso por encima, si no, no habría otra explicación con lo que sucedió con el Hotel de Turismo de Paso de los Libres.
Las ruinas de lo que era aquel espacio espectacular con un balcón a la naturaleza y otro a la gran urbe del país vecino, con el confort de los grandes, pero intentando tener un estilo conservador, albergaba en su interior un restaurante internacional, una confitería bailable, casino y habitaciones de nivel, dos piscinas y un jardín espectacular.
Fue lugar de encuentros, de festejos, de esparcimiento, y de descanso de tantos argentinos que pasaban por aquí, también el habitante libreño disfrutaba de todos sus servicios, allí compartían reuniones sociales y festejos, casamientos, cumpleaños de 15, y grandes convenciones.
Antes de su abandono total había ya sufrido un abandono parcial del que fue recuperado y nuevamente la comunidad lo acompaño, hasta que finalmente en esto, que las imágenes muestran hoy, se convirtió.
Fue diseñado por el Ingeniero Gral. Joaquín Pistarini, implantado en un parque de 100 Hras. Que incluye una laguna, la famosa laguna Brava, con especies arbóreas propias del nordeste argentino, que le daban un marco espectacular, y una vista única, a partir de 1971 formo parte de una lista de bienes del estado nacional por haber sido privatizadas o transferidas o bien disueltas o liquidadas.
Quienes vivieron muy de cerca la historia de este hotel, hoy nos permiten remontarnos en el tiempo, Alfredo Froy, fue conserje durante 13 años desde 1967 a 1979, recuerda que hasta 1970, fue Hotel Nacional de Turismo, y nos cuenta, que este hotel tenia una capacidad para albergar normalmente de 90 a 100 personas y en épocas de turismo hasta 120 pasajeros llegaban a hospedarse.
El hotel contaba con un comedor, nos cuenta orgulloso Froy, para 150 a 160 comensales, poseía una amplia cocina, lavandería propia con maquinas secadoras y planchadoras de ropa de tipo industrial, gozaba de agua caliente y calefacción central, alimentada en sus primeros años a leña y luego a gasoil.
La vista insuperable que tenia lo hacia único en su tipo y época, poseía un mirador vidriado de aproximadamente unos 50 metros cuadrados, al igual que una sala de lectura amplia confortable, era un edificio realmente de una infraestructura envidiable, en cuanto a la estética como a los materiales de primerísima calidad con los que se construyo.
Este Hotel de Turismo, en la puerta del país, en frontera con Brasil, era visitado por personas de todo el país, de Brasil y Uruguay, y siempre era elogiado en cuanto a su construcción, y el lugar paradisíaco donde estaba emplazado, permaneciendo cubierto en su total capacidad, y allí por 1970/71, recuerda Alfredo, fue transferido a la provincia de Corrientes y formo parte de la Dirección de Hoteles de la misma.
Después del año 1979, empezó su destrucción, con reformas mal hechas, anulando el comedor y la cocina, para instalarse temporariamente un Casino, simultáneamente con el Juego de la quiniela, nace el “Casino de Lotería Correntina” que funcionaba en el edificio propio construido en el predio del Hotel de Turismo de la ciudad de Corrientes, en el que aún hoy se encuentra funcionando concesionado.
Cabe aclarar que además funcionó por un tiempo en el Hotel de Turismo de Empedrado (Corrientes)y también se inauguró el Casino en Paso de los Libres (Corrientes) en las instalaciones del Hotel de Turismo.
Hasta que funciono como hotel, dio trabajo directo a aproximadamente unas 60 personas, desde 1980 cuando pasa a manos privadas comienza a notarse su decaimiento lamentable, sin que ninguna autoridad tanto municipal como provincial denotara la perdida de este grande.
Una joya arquitectónica solo comparable por mucha gente con los hoteles de Chapadmalal en Pcia. de Buenos Aires, y Andalgalá en Catamarca, dueño de un importante valor económico y un imponderable valor histórico, cultural y social, que se desvaneció ante la mirada indiferente de las autoridades y de la población en general, propio de la idiosincrasia de los argentinos.










Fuente: confluenciafm

lunes, 28 de abril de 2008

Los discretos pasajeros del Eden Hotel

Argentina - "Eden Hotel, el nacimiento de un pueblo". El cartel aparece apenas uno ingresa en la ciudad y anuncia la gran atracción turística de La Falda, en la provincia de Córdoba: el hotel levantado a fines del siglo XIX y administrado por empresarios alemanes hasta mediados del siglo XX. Un monumento que atrae a los visitantes con su pasado cargado de historias, donde se cruzan las grandes familias de la oligarquía, ex presidentes, los nazis, una fugaz visita de Albert Einstein y los marinos del Graf Spee. Y en el reverso de la moneda, casi veinte años de abandono, destrozos y pillaje, a partir de 1970, cuando fracasó el proyecto de instalar un casino, hasta mediados de los años 90, el momento en el que el municipio se hizo cargo del edificio.
Actualmente el Eden (sin acento, según su nombre original), se encuentra bajo concesión de un grupo de empresarios de La Falda y en lento proceso de restauración. Entre los recientes avances se cuenta la rehabilitación del salón comedor, con capacidad para 250 personas, y el emplazamiento del águila en el frente del edificio, que según la tradición oral fue derribado hace más de sesenta años, luego de la derrota de Alemania en la Segunda Guerra Mundial.
En los últimos tiempos, con la explotación turística y la conciencia del valor del lugar, una serie de estudios permitió exhumar historias poco o nada conocidas del Eden y sobre todo de los hermanos Walter y Bruno Eichhorn, sus dueños entre 1912 y 1945. En particular un documental producido por la televisión alemana y realizado por la cineasta argentina Cuini Amelio Ortiz reveló documentación que probaba la estrecha relación de los Eichhorn con el Partido Nacional Socialista Alemán y el mismísimo Adolf Hitler. La memoria de los habitantes de La Falda, por otra parte, había preservado relatos sobre el paso de criminales nazis como Adolf Eichmann y la abierta simpatía de los dueños del hotel hacia el nazismo.
La historia del Edén comienza con Roberto Bahlcke, un ex oficial del ejército alemán radicado en la ciudad de Córdoba hacia 1890. En 1897 compró 900 hectáreas de la estancia La Falda y se asoció con Juan Kurth, cónsul de Suiza y fundador de la Bolsa de Comercio de Córdoba, y la empresaria alemana María Herbert de Kreautner. Con créditos concedidos por Ernesto Tornquist —el mismo que fue dueño de La Refinería Argentina de Azúcar, en Rosario— levantaron ese año el hotel, al pie del cerro El Cuadrado. En enero de 1898 llegaron los primeros pasajeros.
El nombre del arquitecto es un misterio perdido para siempre. El hotel, de forma simétrica, tuvo más de cien habitaciones con 38 baños y calefacción central, además del enorme salón comedor, un anexo para el hospedaje de hombres solos, una cancha de golf de 18 hoyos, cancha de tenis y piscina, entre muchas otras comodidades.
Pero los créditos se hicieron imposibles de cancelar y en 1904 la sociedad se disolvió. Fue María Herbert de Kreautner quien quedó como administradora, después de llegar a un acuerdo con Tornquist. En 1912, otros dos alemanes, los hermanos Walter y Bruno Eichhorn, adquirieron el hotel. Dos años después se inició el loteo de la estancia, un proceso que desembocó en la formación de la actual ciudad de La Falda.
Turismo y algo más
El salón de fiestas del Eden —inaugurado en los años 30— exhibe hoy algunas páginas del antiguo álbum de pasajeros. Allí pueden encontrarse apellidos notables de la oligarquía, desde Martínez de Hoz a Anchorena. Los guías que conducen las visitas no se cansan de repetir que ex presidentes de la Argentina estuvieron entre los huéspedes —de hecho el recorrido incluye el paso por una suite presidencial— y hasta es posible escuchar el recitado de un poema que Rubén Darío escribió allí, en enero de 1901, cuando llegó como corresponsal del diario La Nación.
Pero los rastros de otros huéspedes son más difíciles de seguir. Dada la filiación nazi de los hermanos Eichhorn, a lo largo del tiempo se acuñaron numerosos relatos sobre la presencia de criminales de guerra y sobre actividades más o menos ocultas en el hotel, relacionadas con el apoyo propagandístico al III Reich y la preparación militar de simpatizantes argentinos.
El historiador Ronald Newton destacó en su libro El cuarto lado del triángulo que "El Eden era el centro de reunión de muchas de las organizaciones nazis de Córdoba". En Huerta Grande, la Hostería El Lado, de Eugen Erlinger, recibía a los viajeros con una enorme esvástica tallada sobre la entrada y simpatizantes nazis hacían adiestramiento militar en un campamento llamado Kit-Ut y en tierras cedidas por los Eichhorn.
A la vez, el historiador local Carlos Panozzo recordó que "los discursos y arengas de Hitler, en su momento de mayor auge, eran captados por una antena de onda corta levantada en el techo del Edén, y retransmitidos dentro y fuera del hotel por altoparlantes". En 1934 se formó en La Falda la Unión Germana, grupo que parece haber coordinado las acciones de propaganda pronazis, desde el Eden.
Los Eichhorn se afiliaron al Partido Nacional Socialista Alemán en 1924. Un año después recibieron el ejemplar número 110 de la edición numerada de Mein Kampf (de una tirada de 500 ejemplares presumiblemente reservada a los más cercanos adherentes), el libro donde Hitler exponía sus ideas. También participaron en un mitín en la Cervecería Ciudadana de Munich y desde entonces su colaboración financiera con los nazis fue constante, incluso en una fecha tan tardía como 1944, cuando hicieron una colecta destinada a Joseph Goebbels, el ministro de Propaganda de Hitler.
Viejos amigos
El documental de Cuini Amelio Ortiz exhumó parte de la correspondencia sostenida entre Hitler y los dueños del Eden. El 13 de febrero de 1933, escribió Hitler: "Querido señor (Walter) Eichhorn: gracias por sus felicitaciones por mi elección como canciller. En este momento histórico, aprovecho para agradecerles su actuación en todos estos años en el movimiento. Los viejos amigos son los responsables como yo de esta victoria. Con saludo alemán, Adolf Hitler". Más tarde: "Querido señor Eichhorn y querida señora: me permito otra vez en este momento agradecerles por la ayuda financiera que otorgan, y que me quita y alivia una parte importante de mis preocupaciones". Y el 15 de mayo de 1935, al conceder una condecoración a Walter Eichhorn: "desde su ingreso en 1924 usted junto a su esposa han apoyado al movimiento nacionalsocialista con enorme espíritu de sacrificio y acertada acción".
Pero no sólo se trataba de cartas. Adolf Eichmann y Josef Schwammberger —quien se radicó en Huerta Grande— estuvieron en el lugar y según el historiador Panozzo en los últimos años de la Segunda Guerra unos 1.200 alemanes llegaron a la zona de La Falda. Un enigma todavía inexpugnable tras los muros del Eden Hotel.
Fue construido a fines del siglo XIX y tuvo su esplendor hasta mediados del siglo XX. Con la actual restauración, resurge su rico caudal de historias, y en particular el vínculo de sus antiguos dueños con el nazismo.
Fuente: lacapital

viernes, 21 de marzo de 2008

Historia del edificio del Parque Hotel

Uruguay - El 17 de mayo de 1906, la firma Luis Crodara y Cía. solicitó de la Municipalidad de Montevideo la autorización para construir en un área vecina a la playa del antiguo saladero de Ramírez un edificio para la sede del "Hotel -Teatro-Casino del Parque Urbano". Sobre los planos originales del arquitecto francés Pierre Lorenzi, la edificación fue contratada por la empresa Crodara con el Arquitecto Guillermo West, y el 30 de diciembre de 1909 fue inaugurada en la intersección de las actuales Rambla Presidente Wilson, Juan D. Jackson, Dr. Luis Piera y Dr. Pablo de María.
Su construcción se basa en un sistema mixto de muros portantes y pilares de hierro y vigas del mismo material, desde el nivel del subsuelo hasta el nivel de la planta baja.
Las fundaciones son muros continuos de piedra ahogada de arena y cal, con espesores promedio de ochenta a cien centímetros, con la presencia permanentes de aguas de napas freáticas, que obliga a la existencia de pozos con bombas sumergidas, para su desagüe.
A partir de los techos de la planta baja el sistema es de muros portantes.
Los planos horizontales de cerramiento (entrepisos y techos) están construidos con un sistema de viguetas de hierro y bovedillas de dos ladrillos en V. Estas viguetas descansan en general en un muro maestro y en vigas de perfilería de hierro de dimensiones variables.
Los cielorrasos eran originalmente de metal desplegado y morteros de cal y yeso, pero actualmente la mayoría fueron sustituidos por cielorrasos de baldosas acústicas. Los salones de Planta Baja están dotados de un sobretecho de fibrocemento, a través de chapas acanaladas y los salones que componen el casino propiamente dicho tiene una cubierta superior de aluminio a cuatro aguas.
La sala de nácar tiene techos de hormigón armado y fue realizada aproximadamente en 1960, siendo la última ampliación que se realizó. Y los salones comedor y de fiestas poseen cada uno una capacidad superior a 500 personas sentadas.
Prevista la inauguración para la Noche Buena de 1909, el retraso en la llegada del buque que transportaba las cocinas desde Alemania obligó a postergar la ceremonia para el 30 de diciembre. Y aún en ese día se sabía que los pequeños y llamativos artefactos eléctricos de las habitaciones no estarían funcionando, que los ascensores sólo estarían en uso 10 días más tarde, que las calderas de calefacción no estarían prontas hasta abril.
Las peluquerías en la planta baja estaban totalmente montadas en sus dos sectores para damas y caballeros, en el subsuelo, estaban los alojamientos para las niñeras y personal de servicio que acompañaban a su patrones en el veraneo. También se contaba con dos canchas de tenis.
La noche de la inauguración, las arañas francesas lucían en los enormes salones, los comedores, el magnífico hall, el salón de té, el de baile, y el Casino, mientras dos grandes orquestas contratadas en Buenos Aires amenizaban la reunión y luego el baile.
Hasta el Parque Urbano (actual Parque Rodó) ya llegaban los novedosos tranvías eléctricos inaugurados tres años antes y a las puertas del lujosísimo Hotel brindaban sus servicios los primeros taxis.
El 1ero. de diciembre de 1915, el Municipio capitalino -siendo intendente Don Santiago Rivas- adquirió el Local a la "Sociedad Anónima Casino Parque Hotel", en la suma de un millón cien mil pesos.
Desde sus primeros tiempos, el "Parque Hotel" fue centro importante de la vida social montevideana, con fiestas memorables en sus salones y, en Carnaval, fue sede de recordables "Veglioni" con la actuación de famosas orquestas internacionales y rioplatenses, entre las que se encontraba la de Armando Orefiche: "Los Lecuona Cuban Boy".
Texto extraído de: Los Barrios de Montevideo VIII : Antiguos Pueblos y Nuevos Barrios / Aníbal Barrios Pintos ; Washington Reyes Abadie. -- Montevideo : Intendencia Municipal de Montevideo, 1990.
Gentileza de la Biblioteca de la Junta Departamental de Montevideo.