
Petrzela siguió durante cuatro meses un tratamiento muy estricto en un establecimiento de Praga especializado en el tema de las ludopatías.
"No quiero jugar más, estoy convencido de que estoy curado. Cambié mucho, aquí quemé toda mi vanidad y mi orgullo", afirmó el entrenador al salir de la clínica con un permiso navideño.
Además, dijo con alivio que su esposa Zuzana también le había dado "otra oportunidad".
Según la prensa de Praga, Petrzela, quien como jugador fue internacional checoeslovaco en el Mundial de España-1982, perdió a la ruleta unos 45 millones de coronas checas, o sea, alrededor de 1,8 millones de euros. El técnico no quiso confirmar este monto.
Fuente: ecodiario
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