domingo, 15 de marzo de 2009

Congreso estatal con diferentes opiniones sobre trato con Seminoles

USA - Miami - Si se terminan los juegos de cartas, el negocio se irá para los casinos en otros estados.
Los líderes de la Cámara y Senado de la Florida están divididos sobre permitirle a la Tribu Seminole seguir ofreciendo juegos de baraja estilo Las Vegas en sus casinos – con la Cámara adoptando un enfoque de “no black jack”(no 21) y el Senado diciendo que eso no funcionaría.
El presidente del comité de supervisión de la Cámara para el contrato de juego le dijo esta semana a sus miembros que ellos prepararían un proyecto de ley que requiere que el Gobernador Charlie Crist renegocie el contrato, pero ofreciéndole a la tribu solamente juegos de máquinas tragamonedas y no de barajas. El contrato que ahora no es válido permitía ambos.
“La Cámara se inclina a un acuerdo para sólo las máquinas. Estamos revisando la información que hemos recibido y estudiando diferentes cláusulas que deben incluirse en un contrato con los Seminoles,” dijo el Representante Bill Galvano, el republicano de Bradenton que preside el Comité de la cámara sobre el contrato de juego. “Yo no he encontrado ningún colega en la Cámara que quiera conservar los juegos de baraja.
Pero el Senador Dennis Jones, la contraparte de Galvano en el Senado, dice de la opción de sólo las máquinas tragamonedas: “Eso no funcionaría.”
El dijo que debido a la creciente crisis fiscal del estado, los legisladores deberían encontrar la forma de que la tribu contribuya con más dinero al estado. Reducir el convenio que hay ahora representa que se cobraría menos, dijo.
“La posición del Senado es no entrar en un acuerdo en el cual se vayan a percibir menos ingresos,” dijo él. “Quizás algunos miembros de la Cámara preferirían aumentar los impuestos a la propiedad o subir el impuesto sobre la venta en un 2 por ciento. Nosotros preferimos más formas de juego y ningún aumento a las propiedades de la gente.”
Si se terminan los juegos de cartas, el negocio se irá para los casinos en otros estados, dijo. “¿Por qué no querríamos que ese dinero se quedase en la Florida? Eso es bien sencillo de entender.”
La tribu ha continuado ofreciendo juegos de black jack (21) y otros juegos de barajas conocidos como “banqueados”, aunque la corte Suprema de la Florida falló el año pasado que no son legales en la Florida porque Crist no tenía autoridad para firmar un contrato permitiéndole a la tribu ofrecerlos.
El fallo de la corte ha puesto la cuestión ante los legisladores que deberán o aprobar el contrato que autoriza los juegos de baraja u obligar al gobernador a renegociar el convenio.
Crist quiere que los legisladores dejen el contrato intacto y que usen los calculados $188 millones de ingresos para este año y el que viene para ayudar a cubrir el déficit de $6.7 mil millones en los presupuestos.
Pero tanto la Cámara como el Senado estatal han rechazado esto. Galvano dijo que la Cámara no aceptará expandir el juego a los juegos de bajara, pero opina que $100 millones al año en ingresos podrían continuar porque los casinos de la tribu tendrían el derecho exclusivo de ofrecer juegos de máquinas tragamonedas fuera del Sur de la Florida. “Esta es una ventaja competitiva importante,” dijo Galvano.
Jones ofreció una opción distinta: Permitirle a la tribu continuar con los juegos de barajas y pagarle al estado más dinero por ellos. Entonces, ayudar a la industria de apuestas mutuas bajando la tasa de 50 por ciento de impuesto en los casinos del Sur de la Florida y darles a los otros hipódromos y canódromos en el estado máquinas tragamonedas del tipo video.
Galvano dijo que la Cámara no rebajaría la tasa de 50 por ciento de impuesto en las máquinas tragamonedas en las apuestas mutuas en los condados de Miami-Dade y Broward – una indicación de las dificultades políticas en darle una rebaja de impuesto a las empresas de juegos de azar en medio de una crisis fiscal.
En lugar de esto, dijo él, la cámara está dispuesta a darles a los hipódromos y canódromos del Sur de la Florida créditos en impuestos y otros incentivos que les ayuden a compensar la competencia de los casinos de la Tribu Seminole.
Mientras tanto, la Cámara y el Senado no quieren dejar que Crist sea el único que negocie la próxima vez. Ambos dicen que posiblemente le exijan que tenga un representante del Congreso estatal en la mesa de negociaciones cuando se revivan las conversaciones sobre el contrato.
Fuente:diariolasamericas

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