España - No va más. En el peligroso juego de rebajas de ‘rating’ y empeoramiento de perspectivas para la deuda corporativa que estamos viendo en los últimas semanas, Codere es el rey.Y es que el mercado no se fía de un pelo de las emisiones de renta fija que la empresa de juegos de azar colocó entre 2005 y 2006 por importe de 660 millones de euros.
Emitidos a un plazo de diez años y con la promesa de abonar un 8,25% semestral, la realidad es que son bonos basura con todas las de la ley. Unos productos que merecen para Moody´s la calificación de B2 y para Standard & Poor´s la de B+, en ambos casos con perspectiva negativa y alto grado especulativo. De hecho, la última auditoria fija un valor razonable para estos bonos de 336 millones de euros.
Con este panorama, el gran marrón lo tienen los inversores que se hicieron con estos títulos de renta fija y ahora se ven obligados a cubrir las carteras frente al riesgo de impago. Tendrán que aflojarse el bolsillo, porque los instrumentos de cobertura contra impagos de Codere (Credit Default Swaps o CDS) son, con diferencia, los más caros del mercado español. Cotizan por encima de los 2.000 puntos básicos. En otras palabras, para cubrir una cartera de 1 millón de euros con bonos de Codere, hay que pagar 200.000 euros.
¿Cómo se ha llegado a semejante situación? Se pueden dar muchas razones pero las principales son la incertidumbre sobre quien asumirá el mando en Codere, y la falta de visibilidad de sus previsiones. A día de hoy, tal y como reconocen los auditores de Ernst & Young, la posibilidad de que los actuales propietarios, la familia Sampedro, puede buscar un comprador para su 71% en Codere es remota. Y sin un capitán a bordo, es difícil que la nave llegue a buen puerto.
La incertidumbre es de tal calado que en la última presentación de resultados Codere sólo dio previsiones de Ebitda para el primer trimestre de 2009, de entre 50 y 52 millones de euros. La explicación oficial para no mirar más allá de marzo es la fuerte exposición de Codere a América Latina, donde la firma espera una fuerte devaluación de la divisa argentina y mexicana.
Pero no hace falta más que una regla de tres simple para advertir que el resultado de 2009 tendría que estar entre 200 y 208 millones de euros, muy por debajo de los 262 millones que maneja el consenso de analistas. De ser así, el Ebitda estaría en niveles de 2007 y la empresa habría perdido dos años muy valiosos. El mercado, que ocasionalmente perdona pero raras veces olvida, parece estar viendo que la falta de visibilidad y la incertidumbre limitan mucho el juego de Codere. Y los CDS sobre sus bonos basura ratifican el temor de los inversores.
Fuente: finanzas




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